La investigadora Karen Pfenning halló que algunas hembras del sapos con espuelas se saltan la regla general del proceso de evolución de no aparearse con individuos de otra especie.
Descubrió que, en ciertas condiciones, estos anfibios prefieren mantener relaciones sexuales con miembros de otra especie para aumentar las posibilidades de supervivencia de su prole.
El estudio ha sido publicado por la revista Science.
Querido, depende del agua
Los sapos con espuelas se crían en pequeños charcos, que muchas veces se secan... con la consecuencia de que los renacuajos que se desarrollaban allí, mueren.
La doctora Pfenning, de la Universidad de Carolina del Norte, descubrió que cuando el espejo de agua es muy llano, las hembras de una especie de sapos con espuelas -las S. bombifrons- prefieren aparearse con primos lejanos, los machos D. multiplicata.
Pfenning cree que esto está relacionado con las perspectivas de la prole.
El renacuajo S. bombifrons se desarrolla mucho más lento que el D. multiplicata, lo que significa que pasan mucho más tiempo en el charco.
Pero el híbrido de las S. bombifrons y los D. multiplicata se desarrolla mucho más rápido, lo que significa que el "bebé" tiene más posibilidades de estar crecidito si se seca el charco.
Fuente: BBC Mundo
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