Buscar
Anticonceptivos y su bajo uso en los jóvenes
Turismo espacial
Consumo de alcohol en adolescentes
Desastre ecológico en nuestras costas
El estrés, una enfermedad muy frecuente en estos días
La gripe aviar, un ejemplo del poder de los virus
Violencia Escolar

12 de Octubre de 2007
80 millones de años sin sexo
El misterio de cómo un animal ha sobrevivido durante 80 millones de años sin tener relaciones sexuales ha sido resuelto por un equipo de científicos británicos.

Los investigadores del Instituto de Biotecnología de la Universidad de Cambridge aseguran que la criatura debe su existencia a una singularidad genética que le ofrece cierta recompensa por su prolongado celibato.

Muchos organismos asexuales han desaparecido porque no se pudieron adaptar a cambios ocurridos en el mundo natural.

Pero un truco evolutivo le permite a este animal unicelular invertebrado, conocido como "rotífero de Bdelloid", sobrevivir cuando cambian las condiciones.

La criatura microscópica vive en charcas de agua dulce. Sin embargo, si el agua desaparece puede sobrevivir en un estado disecado hasta que vuelva a disponer del líquido.

Su secreto radica en un giro inesperado en la reproducción asexual, que le permite crear dos proteínas separadas a partir de dos copias diferentes de un gen clave.

Funciones diferentes

El jefe del equipo, Alan Tunnacliffe, dijo que los investigadores pudieron mostrar por primera vez que las copias de genes en los animales asexuales pueden tener diferentes funciones.

"Es particularmente emocionante que hayamos encontrado funciones diferentes, pero complementarias, en los genes que ayudan a los rotíferos de Bdelloid a sobrevivir la disecación", explicó.

"La evolución de la función de los genes no puede ocurrir de esta forma en los organismos sexuales, lo que quiere decir que debe tener alguna ventaja pasar millones de años sin tener sexo", añadió.

Los investigadores descubrieron que dos copias de un gen determinado, conocido como LEA, son diferentes en estos microorganismos.

Gracias a esto, se generan proteínas con funciones separadas que protegen al animal durante la deshidratación.

Adaptación

Los seres humanos y la mayoría de los demás organismos se reproducen sexualmente.

La unión de los espermatozoides y los óvulos resultan en dos copias -o un par- de instrucciones genéticas dentro de una célula, una copia de cada progenitor.

Esto produce dos copias casi idénticas de cada gen en cada célula y, como consecuencia, dos proteínas casi idénticas.

El "barajeo" del material genético a lo largo de muchas generaciones les permite a los animales sexuales adaptarse a los cambios en su entorno natural.

Es precisamente por la falta de adaptación que muchos organismos asexuales han desaparecido.

El estudio publicado en la revista especializada Science se llevó a cabo con un tipo de rotífero de Bdelloid conocido con el nombre científico de Adineta ricciae.

Fuente: BBC Mundo

TISE 2007
XIII Semana Nacional de la Ciencia y la Tecnología
VIII Concurso Clubes EXPLORA
El escorpión marino gigante
Científicos descubren dinosaurio momificado con parte de su piel y músculos intactos
La humanidad, amenazada
Choque de asteroides habría provocado extinción de dinosaurios
Científicos retrasan fecha de aparición del oxígeno en la Tierra
Descubren restos de nueva especie de simio anterior al hombre
Científicos hallan fósil de mamífero acorazado en Los Andes chileno
Pingüinos de la Antártica son amenazados por el calentamiento global
Disección digital de araña milenaria
Presentan dinosaurio que vivió hace 110 millones de años y tenía 500 dientes
El calor vuelve más húmedo al mundo
Científicos noruegos hallan fósil de reptil marino gigante en el Ártico
Hallan fósiles de cetáceos de más 3,5 millones de años en el sur España
Es vital observar mejor los océanos
Indonesia planta 79 millones de árboles
Encuentran restos de mastodonte de 15 mil años de antigüedad en Santiago
China busca tigre en peligro de extinción
"Se expanden los trópicos"
Hallan restos de especie de perezoso extinguido en el Pleistoceno
Encuentran cráneo de dinosaurio de 85 millones de años en Japón